¿Qué es una estela de condensación?
Una estela de condensación (contrail, de condensation trail) es la nube artificial que se forma detrás de un avión a gran altitud. Se origina cuando los gases de escape calientes y cargados de vapor de agua de los motores se mezclan con el aire extremadamente frío de la alta troposfera (por debajo de -40 °C). El vapor de agua condensa rápidamente sobre partículas de hollín del escape, formando diminutos cristales de hielo que dibujan la característica línea blanca en el cielo.
Aunque parecen simples, las estelas de condensación son nubes genuinas de tipo cirriforme y juegan un papel significativo en el clima terrestre.
¿Cómo se forman?
La formación sigue el llamado criterio de Schmidt-Appleman. Los motores a reacción expulsan gases a unos 600 °C que contienen abundante vapor de agua producto de la combustión del queroseno. Al mezclarse con el aire ambiente a -40 °C o menos, la mezcla resultante puede alcanzar temporalmente la saturación o incluso la sobresaturación respecto al hielo.
Si el aire ambiente es suficientemente frío y la humedad relativa respecto al hielo es alta, el vapor condensa formando cristales de hielo. Si el aire es seco, la estela se disipa rápidamente (en segundos). Si el aire es húmedo y sobresaturado respecto al hielo, la estela persiste y se ensancha, pudiendo cubrir grandes extensiones del cielo.
Tipos de estelas
Existen tres categorías principales:
- Estelas de vida corta: se disipan en pocos segundos o minutos. Indican que la alta troposfera es relativamente seca.
- Estelas persistentes: permanecen visibles durante horas sin cambiar mucho de forma. Indican humedad elevada en la alta troposfera.
- Estelas persistentes que se expanden: crecen y se ensanchan hasta convertirse en cirros artificiales que pueden cubrir el cielo. Son las más relevantes para el clima.
Importancia meteorológica y climática
Para los aficionados a la meteorología, las estelas son un indicador útil del estado de la alta troposfera. Estelas que persisten y se ensanchan indican que el aire en altura es húmedo, condición que a menudo precede la llegada de un frente cálido con sus cirros naturales.
Desde el punto de vista climático, las estelas de condensación y los cirros artificiales que generan tienen un efecto neto de calentamiento: atrapan más radiación infrarroja terrestre de la que reflejan radiación solar. Se estima que el efecto climático de las estelas podría igualar o superar al del propio CO₂ emitido por la aviación.