¿Qué son los fractocúmulos?
Los fractocúmulos (cumulus fractus) son fragmentos pequeños e irregulares de nubes cúmulus con bordes rotos y deshilachados. A diferencia de los cúmulos normales, que presentan contornos bien definidos y formas redondeadas, los fractocúmulos tienen un aspecto desgarrado, como jirones de algodón arrastrados por el viento.
Se clasifican dentro del género Cumulus como la especie "fractus". Son nubes bajas, generalmente por debajo de los 2.000 metros de altitud, y suelen tener un tamaño reducido en comparación con los cúmulos típicos.
¿Cómo se forman?
Los fractocúmulos se originan por dos mecanismos principales:
- Turbulencia mecánica: el viento fuerte o la fricción con el terreno rompe nubes cúmulus preexistentes en fragmentos irregulares.
- Evaporación parcial bajo nubes de lluvia: debajo de nimboestratos o cumulonimbos, la lluvia satura parcialmente el aire y genera pequeñas condensaciones caóticas. Estos fractocúmulos, llamados también "pannus" o nubes accesorias, se mueven rápidamente bajo la base de la nube principal.
También pueden formarse en las primeras horas de la mañana, antes de que el calentamiento solar sea suficiente para generar cúmulos bien desarrollados.
Significado meteorológico
Los fractocúmulos que aparecen bajo una capa de nimboestratos son indicadores de precipitación activa y humedad elevada en capas bajas. Cuando se observan bajo un cumulonimbo en aproximación, confirman la llegada inminente de lluvia.
Si aparecen aislados con cielo parcialmente despejado, su importancia es menor: simplemente indican turbulencia o convección débil.
Diferencia con los fractostratos
Ambos son nubes fragmentadas, pero los fractocúmulos conservan cierto desarrollo vertical (aspecto abultado), mientras que los fractostratos son completamente planos y laminares. Bajo la lluvia, suelen coexistir ambos tipos formando el llamado "pannus".