¿Qué es la NAO?
La NAO (North Atlantic Oscillation u Oscilación del Atlántico Norte) es el patrón de variabilidad climática más importante para Europa y, en particular, para España. Se basa en la oscilación de presión atmosférica entre dos centros de acción permanentes del Atlántico Norte: el anticiclón de las Azores (altas presiones subtropicales) y la baja de Islandia (bajas presiones subpolares).
La diferencia de presión entre ambos centros determina la fuerza y posición de los vientos del oeste (westerlies) que cruzan el Atlántico y traen borrascas y frentes a Europa. Es el gran director de orquesta del tiempo invernal europeo.
¿Cómo funciona?
La NAO oscila entre dos fases: positiva y negativa. En la fase positiva (NAO+), tanto el anticiclón de las Azores como la baja de Islandia se intensifican, aumentando el gradiente de presión entre ambos. Esto refuerza los vientos del oeste, que canalizan las borrascas atlánticas hacia el norte de Europa (Escandinavia, Islas Británicas). El sur de Europa, incluida España, queda bajo la influencia anticiclónica: tiempo seco y temperaturas más suaves de lo normal.
En la fase negativa (NAO-), ambos centros se debilitan, el gradiente de presión disminuye y los vientos del oeste se debilitan y descienden en latitud. Las borrascas atlánticas encuentran libre el camino hacia la Península Ibérica y el Mediterráneo occidental, trayendo lluvias abundantes y temperaturas más frías. Es la situación que los meteorólogos españoles más desean en invierno, especialmente durante periodos de sequía.
La NAO no es estrictamente periódica como ENSO. Puede cambiar de fase en días o semanas, aunque tiende a mantener una fase predominante durante semanas o meses. Hay inviernos predominantemente NAO+ (secos en España) y otros predominantemente NAO- (húmedos en España), con transiciones entre ambas fases.
La NAO está relacionada con la posición de la corriente en chorro (jet stream) polar. En NAO+, el jet stream discurre a latitudes altas, alejando las borrascas de España. En NAO-, el jet stream baja de latitud y dirige las borrascas directamente hacia la Península.
¿Por qué es importante?
Para España, la NAO es probablemente el factor climático más relevante en invierno. Los inviernos con NAO negativa persistente tienden a ser húmedos y llenan los embalses, alivian sequías y benefician la agricultura de secano. Los inviernos con NAO positiva persistente son secos, agravan las sequías y obligan a restricciones de agua.
La sequía estructural que afecta a buena parte de España se ve agravada por una tendencia hacia valores más positivos de la NAO en las últimas décadas, posiblemente relacionada con el cambio climático. Esto reduce la frecuencia de inviernos lluviosos en el sur de Europa.
La NAO también afecta a las nevadas. En NAO negativa, las borrascas que alcanzan la Península traen precipitación abundante con cotas de nieve variables, produciendo nevadas copiosas en las cordilleras. En NAO positiva, la falta de precipitación deja las estaciones de esquí sin nieve.
Ejemplos prácticos
- Inviernos secos en España: los inviernos con NAO fuertemente positiva, como 2019-2020, se caracterizan por escasez de lluvias en la Península y temperaturas suaves, agravando la sequía en el sur.
- Temporales atlánticos: con NAO negativa, sucesiones de borrascas cruzan la Península trayendo lluvias generalizadas. El invierno 2009-2010 (NAO muy negativa) fue extremadamente lluvioso y nevador en España.
- Embalses: la reserva hídrica española depende críticamente de que al menos parte del invierno transcurra en fase NAO negativa, cuando las lluvias atlánticas llenan los embalses del oeste y centro peninsular.
- Esquí: las temporadas de nieve abundante en Pirineos y Sierra Nevada coinciden generalmente con inviernos de NAO negativa, que traen precipitación copiosa y cotas de nieve bajas.