¿Qué es la nieve granulada?
La nieve granulada —también llamada graupel— es un tipo de precipitación sólida formada por granos de hielo blancos y opacos, con un diámetro típico de 2 a 5 mm. Se produce cuando gotas de agua subfundida (líquida a temperaturas bajo cero) se congelan al contacto con cristales de nieve en el interior de las nubes, recubriéndolos con una capa de hielo opaco. El resultado es un grano esférico o cónico, blanco, ligero y quebradizo, que rebota al impactar con superficies duras.
¿Cómo se forma?
El proceso de formación de la nieve granulada se denomina acreción o riming. Comienza con un cristal de nieve que, al caer dentro de una nube con abundante agua subfundida, colisiona con pequeñas gotitas que se congelan instantáneamente sobre su superficie. A medida que se acumulan capas de hielo, el cristal original queda completamente recubierto y pierde su forma hexagonal característica, transformándose en un grano redondeado.
Este proceso requiere nubes con corrientes ascendentes moderadas a fuertes y un contenido elevado de agua líquida subfundida. Por eso la nieve granulada es frecuente en cumulonimbos y en nubes orográficas donde el aire húmedo asciende rápidamente por las laderas de las montañas.
Diferencias con otros hidrometeoros
La nieve granulada se confunde a menudo con otros tipos de precipitación sólida:
- Granizo: el granizo es más grande (5 mm o más), más denso y transparente o translúcido. Se forma en tormentas severas con corrientes ascendentes muy intensas. La nieve granulada es más pequeña, opaca y ligera.
- Nieve: los copos de nieve son cristales hexagonales delicados y planos. La nieve granulada son granos compactos y redondeados que rebotan al caer.
- Cellisca o hielo granulado: son gotas de lluvia congeladas, transparentes y duras. La nieve granulada es opaca y quebradiza.
¿Dónde y cuándo es frecuente en España?
La nieve granulada es habitual en las montañas españolas durante el invierno y la primavera, especialmente en situaciones de inestabilidad con aire frío en altura. En los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central es un fenómeno relativamente común. También puede observarse en cotas bajas durante tormentas invernales intensas, aunque es menos frecuente que en montaña.
En el ámbito de los deportes de nieve, la nieve granulada forma una superficie característica: bolas pequeñas que no se compactan bien y generan una capa inestable. Es un factor de riesgo para avalanchas porque crea una capa débil bajo la nieve posterior.
Importancia para las avalanchas
Una de las implicaciones más relevantes de la nieve granulada es su papel en la formación de capas débiles en el manto nivoso. Al ser granos esféricos y poco cohesivos, cuando quedan enterrados bajo nevadas posteriores crean una superficie de deslizamiento. Muchas avalanchas de placa se desencadenan precisamente sobre capas de graupel. Los boletines de peligro de aludes de AEMET y los centros de predicción de avalanchas prestan especial atención a los episodios de nieve granulada.