¿Qué es un radiosondeo?
Un radiosondeo es el procedimiento de lanzar una radiosonda al aire para obtener un perfil vertical completo de la atmósfera. Es la técnica más directa y fiable para conocer las condiciones atmosféricas en altura, y constituye uno de los pilares de la observación meteorológica mundial.
¿Cómo funciona?
El radiosondeo sigue un protocolo estandarizado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM):
- Preparación: se calibra la radiosonda (instrumento de unos 300 gramos con sensores de temperatura, humedad y presión) y se infla un globo de látex con helio o hidrógeno hasta un diámetro de 1.5-2 metros.
- Lanzamiento: se suelta el globo, que asciende a unos 5 m/s. La radiosonda transmite datos por radio a una estación receptora en tierra en frecuencias de 400-406 MHz.
- Ascenso: durante 60-90 minutos, la radiosonda atraviesa la troposfera y parte de la estratosfera, alcanzando altitudes de 25-35 km. El viento se calcula mediante GPS integrado.
- Explosión y descenso: cuando la presión exterior es tan baja que el globo se expande hasta reventar, la radiosonda desciende con un pequeño paracaídas.
Los datos se procesan automáticamente y se codifican en formato TEMP/BUFR para su distribución internacional a través del Sistema Mundial de Telecomunicaciones (SMT) de la OMM. En menos de 30 minutos tras el lanzamiento, los datos ya están disponibles para los modelos numéricos.
La red mundial cuenta con unas 900 estaciones de radiosondeo. En España, AEMET opera 7 estaciones: Madrid-Barajas, Barcelona, Santander, La Coruña, Murcia, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife.
¿Por qué es importante?
Los radiosondeos son insustituibles porque proporcionan mediciones directas y precisas del perfil vertical atmosférico. Los satélites estiman perfiles verticales, pero con menor resolución vertical y mayor incertidumbre. Los modelos numéricos necesitan estos datos para inicializar correctamente las condiciones en altura.
Sin radiosondeos, la predicción meteorológica perdería calidad de forma significativa, especialmente en la predicción de tormentas, fenómenos convectivos, cota de nieve y aviación. Cada radiosondeo aporta datos que mejoran la precisión del análisis en un radio de cientos de kilómetros.
Ejemplos prácticos
- Predicción de tormentas: del radiosondeo se calculan índices como el CAPE (energía convectiva disponible) y el CIN (inhibición convectiva), fundamentales para prever tormentas severas.
- Cota de nieve: la cota de nieve se determina buscando en el perfil vertical la altitud donde la temperatura del aire húmedo cruza los 0 °C.
- Aviación: los pilotos y controladores usan datos de radiosondeo para conocer vientos en altura, turbulencia y engelamiento. Son críticos para la seguridad aérea.