¿Qué es un río atmosférico?
Un río atmosférico (AR, atmospheric river) es una banda estrecha (300-500 km de anchura) y larga (miles de kilómetros) de vapor de agua concentrado que fluye por la troposfera baja y media, generalmente a altitudes de 1 a 3 km. A pesar de su estrechez, un río atmosférico puede transportar más vapor de agua que el caudal del río Amazonas. Los ríos atmosféricos son responsables de más del 90% del transporte de humedad meridional en latitudes medias y de una fracción enorme de las precipitaciones extremas en las regiones costeras de todo el mundo.
Formación y estructura
Los ríos atmosféricos se forman asociados a sistemas de borrascas extratropicales. El sector cálido de una borrasca actúa como un canal que canaliza el aire húmedo de latitudes subtropicales o tropicales hacia latitudes medias. La corriente en chorro de niveles bajos (low-level jet) proporciona el mecanismo de transporte. La estructura típica muestra un núcleo de máximo flujo de humedad (IVT > 250 kg/m/s) en la troposfera baja, alimentado por la evaporación oceánica tropical y subtropical.
Impacto en España y la Península Ibérica
Los ríos atmosféricos afectan a la Península Ibérica con cierta frecuencia, especialmente entre octubre y marzo. Cuando un río atmosférico impacta contra las costas de Galicia, Portugal o el golfo de Vizcaya, puede producir precipitaciones muy intensas y prolongadas, especialmente en zonas montañosas donde el forzamiento orográfico potencia el ascenso del aire húmedo. Algunos de los episodios de lluvia más extremos registrados en el noroeste peninsular están asociados a ríos atmosféricos. También pueden afectar al Mediterráneo occidental en configuraciones sinópticas de flujo del suroeste.
Escala de clasificación
Los ríos atmosféricos se clasifican en una escala de 1 a 5 (escala Ralph et al., similar a la de huracanes): AR1 (débil, beneficioso), AR2 (moderado, mayormente beneficioso), AR3 (fuerte, mixto beneficioso/peligroso), AR4 (extremo, mayormente peligroso) y AR5 (excepcional, peligroso). Los AR de categoría 3 o superior son los que producen inundaciones y daños, pero incluso los AR débiles son importantes para la recarga hídrica de embalses y acuíferos.