¿Qué es la temperatura radiante?
La temperatura radiante, o temperatura radiante media, es la temperatura uniforme de un recinto imaginario en el que un cuerpo humano intercambiaría por radiación la misma cantidad de calor que en el entorno real. En otras palabras, es una medida de cuánto calor radiante recibe o pierde una persona desde todas las superficies y fuentes de radiación que la rodean. Es el motivo por el que puedes sentir frío junto a una ventana en invierno (el cristal irradia poco calor) o calor frente a una chimenea (que emite intensa radiación infrarroja), incluso si la temperatura del aire es la misma en ambos casos.
Cómo se mide
La temperatura radiante media se mide típicamente con un termómetro de globo negro: una esfera metálica hueca pintada de negro mate, de unos 15 cm de diámetro, con un termómetro en su interior. El globo absorbe radiación de todas las direcciones y alcanza una temperatura de equilibrio que combina el efecto de la radiación, la convección y la temperatura del aire. A partir de la temperatura del globo, la temperatura del aire y la velocidad del viento, se calcula la temperatura radiante media mediante fórmulas estandarizadas (norma ISO 7726). En exteriores, se usa el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature) que incluye la temperatura de globo como componente clave.
Importancia para el confort térmico
La temperatura radiante es uno de los cuatro parámetros ambientales del confort térmico, junto con la temperatura del aire, la humedad relativa y la velocidad del viento. En muchas situaciones, su influencia supera a la de la temperatura del aire. Por ejemplo, en una oficina con grandes ventanales orientados al sur, la radiación solar directa puede elevar la temperatura radiante media hasta 35-40 °C aunque el aire acondicionado mantenga el aire a 22 °C, causando incomodidad. En urbanismo bioclimático, el diseño de sombras, materiales de fachada y vegetación se planifica específicamente para reducir la temperatura radiante en espacios públicos durante el verano.
Aplicaciones en meteorología y urbanismo
En el contexto de olas de calor, la temperatura radiante media en exteriores es un indicador mucho más fiel del estrés térmico que la temperatura del aire sola. Una plaza asfaltada a pleno sol puede tener una temperatura radiante media de 60-70 °C, mientras que una plaza arbolada cercana registra 35-40 °C, con la misma temperatura del aire. El índice UTCI (Universal Thermal Climate Index), utilizado por servicios meteorológicos europeos, incorpora la temperatura radiante como variable fundamental. En arquitectura, la norma ASHRAE 55 exige que la temperatura radiante media esté dentro de ciertos rangos para garantizar el confort de los ocupantes.