¿Qué es un termohigrógrafo?
El termohigrógrafo es un instrumento meteorológico registrador que combina un termógrafo y un higrógrafo en un solo aparato. Registra de forma continua y simultánea la temperatura del aire y la humedad relativa sobre una banda de papel enrollada en un tambor que gira mediante un mecanismo de relojería. Es uno de los instrumentos más emblemáticos de las estaciones meteorológicas clásicas.
¿Cómo funciona?
El termohigrógrafo consta de dos elementos sensores principales:
- Sensor de temperatura: una lámina bimetálica curvada (dos metales con diferente coeficiente de dilatación soldados entre sí) que se deforma con los cambios de temperatura. Esta deformación se transmite mediante palancas a una pluma de tinta.
- Sensor de humedad: un haz de cabellos humanos (o fibras sintéticas) que se alarga o acorta según la humedad relativa. Los cabellos humanos tienen la propiedad de estirarse linealmente con la humedad, lo que permite una medición mecánica directa.
Ambas plumas trazan curvas sobre una banda de papel graduada (termohigrograma) montada en un tambor cilíndrico que completa una rotación en 24 horas o 7 días, según el modelo. El resultado es un registro gráfico continuo que muestra la evolución de ambas variables a lo largo del tiempo.
Lectura del termohigrograma
El papel registrador tiene dos escalas: una para temperatura (habitualmente de -10 °C a +40 °C) y otra para humedad relativa (de 0 % a 100 %). Las curvas permiten identificar patrones como la inversión térmica nocturna, la condensación al amanecer o los cambios bruscos asociados a la entrada de un frente.
Relevancia actual
Aunque sustituido por sensores electrónicos en la mayoría de estaciones operativas, el termohigrógrafo sigue siendo valorado como instrumento didáctico en facultades de ciencias atmosféricas y como referencia histórica. Algunas estaciones clásicas de AEMET mantuvieron termohigrógrafos operativos hasta bien entrada la década de 2000 como respaldo de los sensores digitales.