¿Qué es un tornado?
Un tornado es un violento torbellino de aire que gira a gran velocidad formando un embudo desde la base de un cumulonimbo hasta el suelo. Es el fenómeno atmosférico con los vientos más intensos de la Tierra, pudiendo superar los 400 km/h.
¿Cómo se forma?
Los tornados necesitan ingredientes específicos: gran inestabilidad atmosférica, humedad abundante en capas bajas, un mecanismo de ascenso (frente, DANA) y cizalladura vertical del viento (cambio de dirección y velocidad con la altura).
En una supercélula, la cizalladura genera un tubo horizontal de rotación. Las corrientes ascendentes inclinan ese tubo a la vertical, creando un mesociclón (rotación organizada dentro de la tormenta). Si el mesociclón se intensifica, puede extender un embudo hacia abajo. Cuando toca el suelo, se clasifica como tornado.
La escala Fujita mejorada (EF0-EF5) clasifica los tornados por los daños: EF0 (vientos de 105-137 km/h, daños leves) a EF5 (más de 322 km/h, destrucción total). La gran mayoría son débiles (EF0-EF1).
¿Por qué es importante?
Los tornados causan destrucción concentrada pero devastadora. Un tornado fuerte arrasa todo en un corredor de cientos de metros de ancho y varios kilómetros de largo. En España, los tornados son más frecuentes de lo que se cree: se registran entre 10 y 30 anuales, principalmente en el litoral mediterráneo y el suroeste peninsular.
Ejemplos prácticos
- Tornado en España: el tornado de Málaga (2024) alcanzó categoría EF2 con daños significativos. Los tornados españoles suelen ser EF0-EF2, de corta duración, pero peligrosos.
- Señales visuales: nubes de pared (wall cloud) descendiendo de la base de una tormenta, rotación visible, ruido similar a un tren de mercancías y granizo grande son indicadores de posible tornado.
- Protección: en caso de tornado, busca refugio en un edificio sólido, lejos de ventanas. Las habitaciones interiores en planta baja o sótanos son los lugares más seguros.