¿Qué es una supercélula?
Una supercélula es una tormenta convectiva con rotación persistente y organizada en sus corrientes ascendentes. Es la reina de las tormentas: la más longeva, la más intensa y la que produce los fenómenos más extremos, incluidos tornados.
¿Cómo funciona?
Una supercélula se diferencia de las tormentas ordinarias por su estructura rotativa interna. La cizalladura vertical del viento (cambio de dirección y velocidad con la altura) inclina la corriente ascendente, separándola de la descendente. Esto evita que la propia lluvia ahogue la tormenta, permitiendo que dure horas.
La rotación de la corriente ascendente se llama mesociclón, visible en radar Doppler como una signatura de rotación. El mesociclón puede extenderse a toda la profundidad de la tormenta (10-15 km).
Las supercélulas se clasifican en: HP (alta precipitación, con lluvia envolvente que oculta el tornado), LP (baja precipitación, con estructura visual espectacular) y clásica (intermedia).
¿Por qué es importante?
Las supercélulas producen los fenómenos más destructivos: el 90 % de los tornados violentos (EF3+) nacen de supercélulas. También generan granizo de más de 5 cm (hasta 15 cm en casos extremos), downbursts con vientos de más de 150 km/h y precipitaciones de más de 100 mm/h. En España, las supercélulas son más frecuentes en la meseta, el valle del Ebro y el noreste peninsular.
Ejemplos prácticos
- Granizo destructivo: las pedriscadas de granizo grande en el interior de España (Aragón, Castilla y León) suelen provenir de supercélulas. Las piedras de más de 5 cm pueden dañar coches, tejados y cosechas.
- Estructura visual: la base de una supercélula muestra a menudo una nube de pared (wall cloud) descendente y, a veces, el embudo del tornado. La cima presenta un yunque prominente con un "overshoot" (protuberancia que perfora la tropopausa).
- En radar: una supercélula muestra una firma en "gancho" (hook echo) que indica rotación y posible tornado. Los meteorólogos vigilan estas signaturas.