¿Qué es la deposición atmosférica?
La deposición atmosférica, también llamada sublimación inversa o deposición de vapor, es el cambio de estado directo del vapor de agua a hielo sin pasar por la fase líquida. Es el proceso opuesto a la sublimación. Ocurre cuando el vapor de agua entra en contacto con superficies o partículas cuya temperatura está por debajo del punto de escarcha (equivalente al punto de rocío pero por debajo de 0 °C) y el aire está saturado respecto al hielo.
¿Cómo se produce?
Para que el vapor se deposite como hielo, se necesitan temperaturas bajo cero y que la presión parcial de vapor supere la presión de saturación respecto al hielo. A temperaturas negativas, la presión de saturación sobre hielo es menor que sobre agua líquida, lo que significa que el aire puede estar subsaturado respecto al agua pero supersaturado respecto al hielo. Este desequilibrio es fundamental para el crecimiento de cristales de hielo en las nubes y explica por qué los cristales crecen a expensas de las gotitas de agua superenfriada (proceso de Bergeron).
Manifestaciones en la naturaleza
La deposición forma la escarcha que cubre las superficies en mañanas frías: el vapor de agua del aire se deposita directamente como hielo sobre el suelo, los coches, las plantas y otros objetos enfriados por radiación nocturna. En la alta troposfera, la deposición es responsable de la formación de los cirrus y los cristales de hielo que componen los halos solares y lunares. Los copos de nieve crecen en las nubes principalmente por deposición, adoptando sus características formas hexagonales determinadas por la estructura cristalina del hielo.
Importancia meteorológica
La deposición libera calor latente (el mismo que se necesita para la sublimación: unos 2.830 kJ/kg), calentando el aire circundante. En las nubes frías, este calor contribuye a la dinámica interna de las nubes. La velocidad de deposición depende del grado de supersaturación respecto al hielo y de la temperatura, siendo máxima alrededor de -15 °C, temperatura a la que los cristales con forma de dendrita (estrella de nieve) crecen más rápidamente.