¿Qué es el efecto Bergeron?
El efecto Bergeron, también conocido como proceso de Bergeron-Findeisen-Wegener, es el mecanismo más importante de formación de precipitación en las latitudes medias, incluida España. Fue descrito por el meteorólogo sueco Tor Bergeron en los años 1930. El proceso explica cómo los cristales de hielo en la parte alta de una nube crecen rápidamente a costa de las gotículas de agua líquida sobreenfriada que los rodean. La clave está en que la presión de vapor de saturación es menor sobre una superficie de hielo que sobre agua líquida a la misma temperatura, por lo que el ambiente está subsaturado respecto al agua pero sobresaturado respecto al hielo.
¿Cómo funciona?
En una nube mixta (con temperaturas entre 0 °C y -40 °C), coexisten cristales de hielo y gotículas de agua sobreenfriada. Dado que la presión de vapor de saturación sobre hielo es menor que sobre agua a la misma temperatura, el vapor de agua migra desde las gotículas (que se evaporan) hacia los cristales de hielo (que crecen por deposición). Los cristales crecen rápidamente hasta alcanzar un tamaño suficiente para caer. Al caer, pueden capturar más gotículas por acreción, formando copos de nieve que, si atraviesan aire con temperatura superior a 0 °C, se funden y llegan al suelo como lluvia.
Relevancia en España
La gran mayoría de la precipitación que cae en España continental comienza como nieve en las capas altas de las nubes, gracias al proceso de Bergeron, y se funde antes de llegar al suelo. Este hecho explica por qué la lluvia en latitudes medias suele asociarse a nubes que alcanzan temperaturas de al menos -10 °C a -15 °C. Las nubes puramente cálidas (sin zona de hielo) producen menos precipitación en nuestras latitudes. El efecto Bergeron es especialmente eficiente en el rango de temperaturas entre -10 °C y -20 °C, donde la diferencia de presión de vapor entre hielo y agua líquida es máxima.