¿Qué es la mitigación climática?
La mitigación climática engloba todas las estrategias, tecnologías y políticas orientadas a reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, ya sea disminuyendo las emisiones en su origen o aumentando la capacidad de los sumideros naturales y artificiales para absorber carbono. Es uno de los dos pilares fundamentales de la respuesta al cambio climático, junto con la adaptación climática.
Principales estrategias de mitigación
Las estrategias de mitigación abarcan múltiples sectores. En energía, la transición de combustibles fósiles a fuentes renovables (solar, eólica, hidroeléctrica) es la medida más impactante. En transporte, la electrificación y el fomento del transporte público reducen emisiones. En industria, la mejora de la eficiencia energética y la captura de carbono son claves. En agricultura y uso del suelo, la reducción de la deforestación, la reforestación y las prácticas agrícolas sostenibles contribuyen significativamente.
El papel de los acuerdos internacionales
Los acuerdos internacionales como el Protocolo de Kioto (1997) y el Acuerdo de París (2015) establecen el marco de cooperación global para la mitigación. El Acuerdo de París compromete a los países firmantes a presentar contribuciones nacionales determinadas (NDC) con objetivos de reducción de emisiones, con la meta colectiva de limitar el calentamiento a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. España se ha comprometido a la neutralidad climática para 2050.
Mitigación en España
España ha avanzado significativamente en mitigación, especialmente en la expansión de las energías renovables (que ya superan el 50 % de la generación eléctrica). La Ley de Cambio Climático y Transición Energética (2021) establece objetivos vinculantes de reducción de emisiones del 23 % para 2030 respecto a 1990. Sin embargo, sectores como el transporte, la agricultura y la industria siguen siendo retos pendientes.