¿Qué es el murus?
El murus (del latín, muro o pared) es una nube accesoria del cumulonimbo que se manifiesta como un descenso localizado y persistente de la base de la nube, creando una estructura que parece colgar por debajo del resto de la base. En inglés se conoce como wall cloud (nube de pared). Fue reconocido oficialmente en el Atlas Internacional de Nubes de la OMM en 2017.
El murus se forma típicamente en la zona de la corriente ascendente de un cumulonimbo severo, alimentado por aire cálido y muy húmedo que ingresa desde la zona de precipitación. Es una de las estructuras nubosas más vigiladas por los cazadores de tormentas porque su presencia, especialmente cuando muestra rotación, es un indicador clásico de la posibilidad de formación de un tornado.
¿Cómo se forma?
La formación del murus está ligada a la dinámica interna de las tormentas severas:
- La corriente descendente trasera (rear flank downdraft, RFD) de la tormenta arrastra aire seco y precipitación hacia la superficie.
- Parte de este aire precipitante se evapora al descender, enfriándose y humedeciéndose.
- Este aire frío y muy húmedo es recogido por la corriente ascendente principal de la tormenta.
- Al tener un punto de rocío muy alto (por la evaporación previa), este aire condensa a menor altitud que el aire circundante, creando una base de nube más baja: el murus.
El resultado es un descenso localizado de 1-2 km de diámetro que se extiende por debajo de la base general del cumulonimbo, generalmente en la parte suroeste o sur de la tormenta (en el hemisferio norte).
Murus con rotación y sin rotación
No todos los murus rotan, y esta distinción es crítica:
- Murus sin rotación: simplemente indica que la tormenta tiene una corriente ascendente potente con recirculación de aire húmedo. Es un indicador de tormenta severa, pero no necesariamente de tornado.
- Murus con rotación: cuando el murus gira visiblemente (rotación persistente durante más de 10 minutos), indica la presencia de un mesociclón, el vórtice de escala media que es el corazón de una supercélula. Un murus rotatorio persistente es el precursor más fiable de un tornado.
Los cazadores de tormentas evalúan la velocidad de rotación, la persistencia y si aparecen apéndices colgantes (como el tuba o nube de embudo) debajo del murus.
Importancia en la predicción de tornados
El murus es una de las señales visuales más importantes para la predicción inmediata (nowcasting) de tornados. El proceso clásico de tornadogénesis en una supercélula incluye:
- Formación de un murus bien definido bajo la base del cumulonimbo.
- El murus comienza a rotar de forma visible.
- Aparece un tuba (nube de embudo) que desciende desde el murus.
- Si el tuba toca el suelo, se confirma el tornado.
No obstante, no todos los murus producen tornados. Solo una fracción de los murus rotatorios completan el proceso de tornadogénesis. Pero en la vigilancia meteorológica, la detección de un murus con rotación activa los avisos de tornado (tornado warning) en muchos servicios meteorológicos.