¿Qué es un nefoscopio?
El nefoscopio es un instrumento meteorológico clásico diseñado para determinar la dirección y la velocidad aparente de desplazamiento de las nubes. Su nombre proviene del griego «nephos» (nube) y «skopein» (observar). Aunque hoy ha sido superado por tecnologías como el radar, el radiosondeo y los satélites, el nefoscopio ocupa un lugar importante en la historia de la instrumentación meteorológica y aún se estudia en cursos de meteorología observacional.
Tipos de nefoscopio
Existen dos diseños principales:
- Nefoscopio de espejos (Fineman): consiste en un espejo circular horizontal con una rosa de los vientos grabada. El observador mira el reflejo de las nubes en el espejo y determina la dirección de su movimiento comparándolo con las marcas de orientación. Es el modelo más difundido históricamente.
- Nefoscopio de rejilla (Besson): utiliza una rejilla o retícula montada sobre un poste vertical. El observador alinea la rejilla con el movimiento de la nube y lee la dirección en una escala graduada. Permite además estimar la velocidad angular del desplazamiento.
¿Cómo se usa?
El observador coloca el nefoscopio en una superficie horizontal nivelada, se sitúa a la distancia prescrita y observa el movimiento de las nubes a través del espejo o la rejilla. La dirección de desplazamiento indica la dirección del viento a la altitud de la nube. Si se conoce la altura de la base de la nube (por ceilómetro o estimación), se puede calcular la velocidad del viento en altura a partir de la velocidad angular observada.
Relevancia actual
Aunque en desuso operativo, el nefoscopio se mantiene como herramienta didáctica en las escuelas de meteorología. La observación del movimiento de las nubes sigue siendo una técnica fundamental para los meteorólogos de campo y los aficionados avanzados que desean interpretar la dinámica atmosférica sin instrumentos electrónicos.