¿Qué es la niebla de mezcla?
La niebla de mezcla es un tipo de niebla que se forma por la mezcla de dos masas de aire que, individualmente, no están saturadas, pero cuya combinación produce aire saturado. Esto es posible porque la relación entre la temperatura y la presión de vapor de saturación no es lineal (es exponencial, según la ecuación de Clausius-Clapeyron): la mezcla lineal de dos estados del aire puede producir un estado resultante que quede por encima de la curva de saturación.
¿Cómo se forma?
Imagina dos parcelas de aire: una a 20 °C con 80% de humedad relativa y otra a 5 °C con 80% de humedad relativa. Ninguna está saturada. Si se mezclan en proporción 50-50, la temperatura resultante es 12,5 °C, pero la presión de vapor resultante puede superar la presión de saturación a 12,5 °C porque la curva de saturación es cóncava. El exceso de vapor condensa formando niebla. Este proceso es el mismo que hace visible el vaho al respirar en invierno: el aire húmedo y cálido de los pulmones se mezcla con el aire frío exterior.
Situaciones típicas en España
La niebla de mezcla es frecuente en España en varias situaciones: en los frentes cálidos, donde el aire cálido y húmedo se mezcla con el aire frío preexistente; en zonas costeras del Cantábrico, donde el aire marítimo templado confluye con aire continental frío; en valles fluviales, especialmente donde confluyen ríos con temperaturas diferentes; y en áreas urbanas, donde el aire caliente y húmedo de las calefacciones se mezcla con el aire frío exterior, produciendo bancos de niebla localizados.
Diferencia con otros tipos de niebla
A diferencia de la niebla de radiación (enfriamiento nocturno del suelo) o la de advección (aire cálido sobre superficie fría), la niebla de mezcla se produce específicamente por la combinación de dos masas de aire con propiedades distintas. Suele ser menos densa y más transitoria que otros tipos, ya que depende de la continuidad del proceso de mezcla. Una vez que las dos masas se homogeneizan, la niebla tiende a disiparse.