Qué es la niebla de radiación
La niebla de radiación es el tipo de niebla más común en el interior de los continentes. Se forma cuando el suelo pierde calor por emisión de radiación infrarroja durante la noche, enfriando la capa de aire en contacto hasta que su temperatura desciende al punto de rocío. Es especialmente frecuente en valles y cuencas fluviales donde el aire frío se acumula por gravedad.
Condiciones favorables
Las condiciones ideales son: cielo despejado (máxima pérdida radiativa), viento en calma o muy débil (evita la mezcla turbulenta), humedad relativa alta (punto de rocío cercano a la temperatura) y topografía de valle o cuenca (acumulación de aire frío por drenaje catabático). La presencia de un anticiclón en superficie proporciona todas estas condiciones simultáneamente.
Distribución en España
Los valles del Ebro, Duero, Tajo y Guadiana son las zonas con más días de niebla de radiación de la Península, superando los 40-60 días/año en algunos observatorios. Las ciudades situadas en fondos de valle (Zaragoza, Valladolid, Lérida) experimentan episodios muy persistentes bajo situaciones anticiclónicas invernales, con inversiones térmicas que impiden la disipación.
Ciclo diurno y disipación
La niebla de radiación sigue un ciclo predecible: se forma en la madrugada, alcanza su máximo espesor al amanecer y se disipa durante la mañana cuando el sol calienta el suelo y rompe la inversión. Sin embargo, en invierno con anticiclón persistente, la débil radiación solar puede ser insuficiente y la niebla puede mantenerse durante días.