Qué es la niebla de advección
La niebla de advección se forma cuando una masa de aire cálido y húmedo se desplaza horizontalmente (por advección) sobre una superficie cuya temperatura es inferior al punto de rocío del aire. El aire se enfría desde abajo, alcanza la saturación y el vapor se condensa formando niebla. Es el tipo de niebla más frecuente en zonas costeras.
Condiciones de formación
Este tipo de niebla requiere un contraste térmico significativo entre el aire y la superficie, combinado con un transporte horizontal sostenido. En España, los ejemplos más claros son la niebla costera del Cantábrico y Galicia en verano, cuando aire cálido del interior se desplaza hacia aguas atlánticas frías, y la niebla del estrecho de Gibraltar cuando sopla Levante.
Diferencia con la niebla de radiación
Mientras la niebla de radiación se forma por enfriamiento nocturno del suelo (requiere noches despejadas y calma), la niebla de advección puede formarse a cualquier hora del día y con viento moderado. Es generalmente más densa, más extensa y más persistente, pudiendo durar días si se mantiene el flujo de aire cálido sobre la superficie fría.
Impacto en la navegación y aviación
La niebla de advección marítima es un peligro considerable para la navegación porque puede formarse rápidamente sobre amplias zonas oceánicas. En aeropuertos costeros (A Coruña, San Sebastián, Santander) es causa frecuente de desvíos y retrasos, especialmente en los meses de verano cuando el contraste térmico tierra-mar es mayor.