¿Qué es un período glacial?
Un período glacial, comúnmente llamado glaciación o edad de hielo, es una etapa prolongada del clima terrestre durante la cual las temperaturas globales descienden significativamente y los casquetes de hielo se expanden desde los polos hacia latitudes medias. Estas épocas duran decenas de miles de años y transforman profundamente la geografía, los ecosistemas y el nivel del mar.
La Tierra ha experimentado múltiples períodos glaciales a lo largo de su historia. El más reciente, conocido como la glaciación Würm o Wisconsin, alcanzó su máximo hace aproximadamente 20 000 años y terminó hace unos 11 700 años, dando paso al Holoceno, el período interglacial en el que vivimos.
¿Cómo se producen?
Los períodos glaciales están controlados principalmente por los ciclos de Milankovitch: variaciones periódicas en la órbita terrestre (excentricidad, oblicuidad y precesión) que modifican la cantidad y distribución de la radiación solar que recibe la Tierra. Estos ciclos tienen periodicidades de aproximadamente 100 000, 41 000 y 23 000 años.
Cuando la combinación orbital reduce la radiación solar estival en las altas latitudes del hemisferio norte, la nieve invernal no se derrite por completo y comienza a acumularse año tras año. El hielo creciente refleja más radiación solar (efecto albedo), enfriando aún más el planeta en un bucle de retroalimentación positiva. Los niveles de CO₂ descienden a medida que el océano frío absorbe más gas, amplificando el enfriamiento.
El último máximo glacial
Durante el último máximo glacial (hace 20 000 años), las temperaturas medias globales eran 4-7 °C inferiores a las actuales. Un casquete de hielo de hasta 3 km de espesor cubría Escandinavia, las Islas Británicas, el norte de Alemania, Polonia y gran parte de Rusia. En Norteamérica, el hielo llegaba hasta la latitud de Nueva York.
El nivel del mar estaba unos 120 metros por debajo del actual, exponiendo vastas plataformas continentales. Las Islas Británicas estaban unidas al continente europeo, y era posible caminar desde Asia a América por el estrecho de Bering (Beringia).
Los períodos glaciales y la Península Ibérica
España no quedó cubierta por los grandes casquetes de hielo, pero las glaciaciones la transformaron profundamente. Los Pirineos, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central y Sierra Nevada albergaron glaciares de montaña que excavaron circos y valles glaciares aún visibles hoy: el lago de Sanabria, los ibones pirenaicos, la laguna de Peñalara.
Las temperaturas medias eran 8-12 °C inferiores a las actuales en zonas de montaña. La vegetación mediterránea se replegó al sur, sustituida por estepas frías y bosques de coníferas. La Península sirvió de refugio para muchas especies que sobrevivieron en enclaves protegidos y recolonizaron Europa cuando el clima se atemperó.
Importancia para el presente
El estudio de los períodos glaciales ayuda a comprender la sensibilidad del sistema climático a los cambios en la composición atmosférica y la radiación solar. Si una diferencia de 4-7 °C transformó radicalmente el planeta, el calentamiento proyectado de 2-5 °C para este siglo tendrá consecuencias igualmente profundas, aunque en sentido inverso.