¿Qué es el siroco?
El siroco es un viento cálido que se origina en el desierto del Sáhara y cruza el mar Mediterráneo en dirección norte o noreste, afectando al sur de Europa, incluida España. En su origen africano es un viento extremadamente seco y caliente, pero al atravesar el Mediterráneo absorbe humedad, llegando a las costas europeas como un viento bochornoso y a menudo cargado de polvo sahariano (calima). Su nombre proviene del árabe "sharq" (este).
El siroco es conocido con distintos nombres según la región: "scirocco" en Italia, "xaloc" en Cataluña y Baleares, "lebeche" cuando sopla del sureste en el levante español y "jaloque" en otras zonas de la Península. Es uno de los vientos mediterráneos más reconocibles por el color amarillento o anaranjado que tiñe el cielo cuando transporta grandes cantidades de polvo del Sáhara.
¿Cómo se produce?
El siroco se origina por la combinación de una borrasca en el Mediterráneo occidental o central y un anticiclón sobre el norte de África. El gradiente de presión entre ambos sistemas aspira aire caliente y seco del interior del Sáhara, lanzándolo hacia el norte a través del Mediterráneo.
La masa de aire sahariana parte con temperaturas que pueden superar los 45-50 °C y una humedad relativa cercana al 0 %. Al cruzar la costa norteafricana, el viento levanta enormes cantidades de arena y polvo fino, transportándolo en suspensión a altitudes de 1 500 a 5 000 metros.
Durante su travesía mediterránea, el siroco absorbe humedad de la superficie del mar, aumentando su contenido de vapor de agua. Sin embargo, no pierde el polvo en suspensión. El resultado es un viento que llega a las costas europeas caliente, relativamente húmedo y cargado de partículas saharianas.
En España, el siroco es más frecuente en primavera y otoño, coincidiendo con la mayor actividad ciclónica en el Mediterráneo occidental. Los episodios duran típicamente de 2 a 4 días.
Impacto
El impacto del siroco es múltiple y afecta a diversos ámbitos. En lo meteorológico, eleva las temperaturas de 5 a 15 °C por encima de la media estacional. En la Península y las islas, episodios de siroco en primavera han producido temperaturas propias del pleno verano.
La calima asociada al siroco reduce la visibilidad a menos de 5 km y puede descender por debajo de 1 km en los episodios más intensos. El polvo sahariano se deposita sobre superficies, vehículos y edificios, tiñendo todo de un color ocre característico. Esta deposición de polvo, conocida como "lluvia de barro" cuando se combina con precipitación, es un fenómeno recurrente en el Mediterráneo.
En la salud, el siroco aumenta los problemas respiratorios, especialmente en personas con asma o enfermedades pulmonares. Las concentraciones de partículas PM10 pueden superar ampliamente los límites saludables durante los episodios de calima.
En aviación, la reducción de visibilidad por calima afecta a los aeropuertos del sur y el Mediterráneo, provocando desvíos y retrasos.
¿Dónde se da?
- Islas Canarias: son las primeras tierras españolas en recibir el siroco (allí llamado "calima" o "tiempo sur"). Los episodios canarios son los más intensos, con temperaturas que pueden superar los 40 °C y visibilidad reducida a pocos metros.
- Baleares y costa mediterránea: el siroco (llamado "xaloc" en catalán) llega tras cruzar el Mediterráneo occidental. Trae calor húmedo, calima y sensación de bochorno. Mallorca y la costa valenciana son especialmente vulnerables.
- Andalucía: el sur peninsular recibe el siroco con mayor frecuencia, con episodios de calima intensa y temperaturas extremas que afectan tanto al litoral como al interior.