¿Qué es una masa de aire polar?
Una masa de aire polar es un gran volumen de aire frío que se forma en latitudes altas, generalmente entre los 50° y los 60° norte o sur. Adquiere sus características de baja temperatura al permanecer durante días sobre regiones frías: el océano Atlántico norte, Escandinavia, Siberia o Canadá. Según su trayectoria se clasifica como polar marítima (mP), si viaja sobre el océano, o polar continental (cP), si cruza sobre tierra firme.
Las masas de aire polar marítimas son frías y húmedas, mientras que las continentales son frías y secas. Esta distinción es clave para entender el tipo de precipitación que traerán: la polar marítima genera lluvias y chubascos; la polar continental suele traer cielos despejados pero temperaturas muy bajas.
¿Cómo afecta a España?
España recibe con frecuencia masas de aire polar, especialmente en invierno y primavera. Las más habituales llegan desde el Atlántico norte (polar marítima), asociadas al paso de borrascas y frentes fríos. Traen lluvias generalizadas, descensos térmicos de 10-15 °C en 24 horas y nevadas en cotas medias y altas.
Las irrupciones de aire polar continental, procedente del interior de Europa o incluso de Rusia, son menos frecuentes pero más contundentes. Llegan con vientos del nordeste o este y provocan heladas generalizadas, temperaturas bajo cero incluso en zonas costeras mediterráneas y nevadas a cotas bajas.
Identificación en mapas sinópticos
En los mapas de superficie, la llegada de una masa de aire polar se identifica por la expansión del anticiclón de las Azores hacia el norte o por la formación de una dorsal en altura que permite el descenso de aire frío por su flanco oriental. En los mapas de 500 hPa se observa una vaguada profunda o una depresión aislada en niveles altos (DANA) que canaliza el aire frío hacia latitudes más bajas.
Efectos prácticos
Las irrupciones polares tienen un impacto directo en múltiples sectores. En agricultura provocan heladas que dañan cultivos tempranos como almendros y frutales de hueso. En el transporte, las nevadas pueden cortar carreteras de montaña y puertos. Para los amantes de los deportes de nieve, en cambio, suponen renovación del manto nivoso en las estaciones de esquí españolas.