¿Qué es la advección fría?
La advección fría es el proceso por el cual el viento transporta una masa de aire más frío hacia una zona que estaba ocupada por aire más cálido. Es el mecanismo principal de los descensos bruscos de temperatura y de las irrupciones de aire polar que afectan a la Península Ibérica.
¿Cómo funciona?
Cuando el viento sopla desde regiones más frías (Atlántico norte, Escandinavia, Rusia) hacia regiones más cálidas, arrastra aire con temperaturas inferiores. La intensidad de la advección fría depende de la velocidad del viento y del contraste térmico entre la masa entrante y la saliente.
En España, las advecciones frías más intensas llegan con vientos del norte o noroeste tras el paso de un frente frío, trayendo aire polar marítimo del Atlántico norte. En episodios más extremos, irrupciones de aire polar continental desde Europa central o Rusia pueden hacer descender los termómetros de forma extraordinaria.
Efectos meteorológicos
La advección fría tiene consecuencias meteorológicas opuestas a la cálida. El aire frío que avanza sobre una superficie más cálida se calienta por la base, generando inestabilidad: cúmulos de buen y mal tiempo, chubascos de evolución, claros entre nubes. Es el tiempo típico de "sol y sombra" con intervalos nubosos y chaparrones.
Tras un frente frío, la advección fría produce el tiempo inestable postfrontal característico: chubascos dispersos, buena visibilidad entre nubes, viento de noroeste y sensación térmica baja.
Advección fría y olas de frío
Las olas de frío son episodios de advección fría extrema. En enero de 2021, la borrasca Filomena canalizó una advección de aire polar sobre España que produjo la mayor nevada en Madrid en 50 años, con temperaturas mínimas de -25 °C en puntos del interior.
Advección fría en los frentes
En el modelo clásico de borrasca, la advección fría se produce detrás del frente frío. El aire frío empuja por debajo al aire cálido, forzándolo a ascender bruscamente. La advección fría postfrontal genera la inestabilidad y los chubascos que siguen al paso del frente.
Efectos en la nieve
La advección fría es imprescindible para las nevadas. Cuando aire frío coincide con humedad suficiente (procedente del Atlántico o del Mediterráneo), las precipitaciones caen en forma de nieve. La cota de nieve depende directamente de la intensidad de la advección fría: cuanto más frío sea el aire, más baja la cota.
Ejemplos prácticos
- Ola de frío: aire polar continental irrumpe con temperaturas de -10 °C a 850 hPa, provocando nevadas en cotas bajas y heladas generalizadas.
- Postfrontal: tras el paso de un frente frío, la advección de aire polar marítimo deja cielos de cúmulos con claros y chubascos dispersos.
- Cierzo: la advección fría del norte canalizada por el valle del Ebro genera vientos secos y fríos que pueden superar los 100 km/h.