¿Qué es el zonda?
El zonda es un viento cálido y extremadamente seco que desciende por la vertiente oriental de la cordillera de los Andes en el centro-oeste de Argentina, afectando especialmente a las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. Es el equivalente sudamericano del efecto Foehn alpino y del chinook norteamericano, producido por el mismo mecanismo de calentamiento adiabático al descender de una gran barrera montañosa.
El nombre "zonda" proviene de la quebrada de Zonda, en la provincia de San Juan, donde el fenómeno es particularmente intenso y frecuente. El zonda es uno de los fenómenos meteorológicos más característicos y temidos del oeste argentino, capaz de transformar un día fresco en un horno sofocante en cuestión de horas, con temperaturas que pueden superar los 40 °C y humedad relativa inferior al 5 %.
¿Cómo se produce?
El mecanismo del zonda es un efecto Foehn a gran escala, favorecido por la enorme altura de los Andes centrales (5 000-7 000 metros). Las condiciones sinópticas típicas incluyen:
Un frente frío o una vaguada en niveles medios que avanza desde el Pacífico sur hacia los Andes. La masa de aire húmedo del Pacífico se ve obligada a ascender por la vertiente occidental (chilena) de los Andes. Durante el ascenso, se enfría, condensa su humedad y produce precipitaciones abundantes (nieve en altura, lluvia en cotas bajas) en Chile.
Al coronar la cordillera, la masa de aire ya ha perdido prácticamente toda su humedad. Al descender por la vertiente oriental (argentina), se calienta adiabáticamente a la tasa seca (1 °C por cada 100 metros). Dado que el desnivel puede superar los 4 000-5 000 metros desde las cumbres hasta los valles precordilleranos, el calentamiento es espectacular.
El zonda suele comenzar en niveles altos de la montaña y va descendiendo progresivamente hasta los valles habitados. Los meteorólogos argentinos distinguen entre "zonda en altura" (cuando el viento cálido no alcanza el nivel de superficie) y "zonda en superficie" (cuando el viento caliente llega a las ciudades), siendo este último el más impactante.
La temporada de zonda se extiende de mayo a noviembre, con máxima frecuencia entre junio y octubre (invierno y primavera austral).
Impacto
El zonda tiene impactos severos en las provincias afectadas. Las temperaturas pueden ascender de 15 °C a más de 40 °C en unas pocas horas, mientras la humedad relativa desciende por debajo del 10 %, creando condiciones de estrés térmico extremo.
El riesgo de incendios forestales y de pastizales se dispara durante los episodios de zonda. La vegetación precordillerana, ya de por sí adaptada a un clima semiárido, se convierte en combustible fácilmente inflamable. Algunos de los peores incendios de la historia argentina se han producido durante episodios de zonda.
En la salud, el zonda produce deshidratación, golpes de calor, cefaleas y malestar general. Los servicios sanitarios de Mendoza y San Juan activan protocolos especiales durante los episodios de zonda. Se recomienda aumentar la ingesta de líquidos y evitar la exposición prolongada al aire libre.
En la viticultura mendocina, el zonda puede dañar los cultivos por deshidratación si se produce durante la temporada de crecimiento. Sin embargo, la baja humedad que el zonda aporta al clima general de Mendoza favorece la maduración de la uva y contribuye a la calidad de los vinos de la región.
¿Dónde se da?
- San Juan: es la provincia donde el zonda es más frecuente e intenso. La quebrada de Zonda actúa como corredor natural que canaliza y acelera el viento. Las temperaturas han superado los 45 °C en episodios extremos.
- Mendoza: la capital provincial experimenta episodios de zonda varias veces por temporada. La ciudad puede pasar de un ambiente fresco y seco a temperaturas superiores a 38 °C con viento fuerte y polvo en suspensión en pocas horas.
- San Luis y La Rioja: estas provincias también se ven afectadas, aunque con menor intensidad que San Juan y Mendoza, ya que están más alejadas de la cordillera y el efecto Foehn se atenúa con la distancia.