¿Qué es la circulación de Walker?
La circulación de Walker es un sistema de circulación atmosférica a gran escala que se desarrolla en el plano ecuatorial del océano Pacífico, orientada en dirección este-oeste. Fue identificada por Sir Gilbert Walker en la década de 1920 mientras estudiaba las fluctuaciones del monzón indio. A diferencia de la circulación de Hadley, que es meridional (norte-sur), la circulación de Walker es zonal y conecta las regiones tropicales de ambos lados del Pacífico mediante un circuito cerrado de ascenso, transporte en altura, descenso y retorno en superficie.
¿Cómo funciona en condiciones normales?
En condiciones normales (fase neutra o La Niña), las aguas del Pacífico occidental (Indonesia, norte de Australia) son mucho más cálidas que las del Pacífico oriental (costa de Perú y Ecuador), con una diferencia de temperatura superficial del mar de hasta 8 °C. El aire sobre las aguas cálidas del oeste se calienta, asciende vigorosamente y genera abundante nubosidad convectiva y precipitaciones. En la alta troposfera, este aire se desplaza hacia el este, sobre el Pacífico central y oriental. Al llegar sobre las aguas frías del este, donde la surgencia trae agua profunda y fría a la superficie, el aire desciende, inhibiendo la formación de nubes y generando aridez costera. En superficie, los vientos alisios soplan de este a oeste, completando el circuito y empujando las aguas cálidas hacia el oeste.
El Niño y La Niña
La circulación de Walker es el mecanismo atmosférico central del fenómeno ENSO (El Niño-Oscilación del Sur). Durante El Niño, los alisios se debilitan, las aguas cálidas se desplazan hacia el Pacífico central y oriental, y la circulación de Walker se debilita o incluso se invierte. Esto provoca lluvias torrenciales en la costa de Sudamérica y sequía en Indonesia y Australia. Durante La Niña, ocurre lo contrario: los alisios se refuerzan, la circulación de Walker se intensifica, las aguas frías del este se enfrían aún más y las lluvias se concentran en el Pacífico occidental.
Efectos globales y en España
Aunque la circulación de Walker actúa directamente en el Pacífico tropical, sus efectos se propagan globalmente a través de teleconexiones atmosféricas. Los eventos de El Niño pueden modificar la posición del jet stream sobre el Atlántico Norte, influyendo indirectamente en el régimen de borrascas que afectan a la Península Ibérica. En inviernos de El Niño intenso, España tiende a experimentar patrones atmosféricos alterados que pueden traducirse en temporales más frecuentes en el sur peninsular o en sequías prolongadas en otras regiones.