¿Qué es la corona lunar?
La corona lunar es un fenómeno óptico atmosférico que se manifiesta como un disco brillante o serie de anillos de colores concéntricos de pequeño diámetro que rodean la Luna cuando esta brilla a través de nubes delgadas. Es un fenómeno de difracción, a diferencia del halo lunar que es de refracción, y produce anillos mucho más pequeños y pegados a la Luna.
El anillo interior (aureola) es azulado-blanquecino y está rodeado por uno o más anillos de colores, desde el azul interior hasta el rojo exterior. Los colores son delicados y a menudo más fáciles de apreciar que en la corona solar, porque la intensidad luminosa de la Luna no deslumbra tanto.
¿Cómo se produce?
La corona lunar se forma por difracción de la luz en las diminutas gotas de agua que componen nubes finas como los altocúmulos, los estratos delgados o la calima húmeda. Cuando la luz de la Luna pasa cerca de estas gotitas, las ondas luminosas se curvan alrededor de ellas y se interfieren entre sí, produciendo un patrón de anillos concéntricos.
Las condiciones clave para la formación de la corona lunar son:
- Nubes finas con gotas pequeñas: el fenómeno requiere nubes translúcidas con gotas de 5 a 40 micras de diámetro. Los altocúmulos, los estratocúmulos finos y la niebla alta son los más favorables.
- Uniformidad de las gotas: si las gotas tienen un tamaño uniforme, los anillos son nítidos y los colores bien definidos. Si hay mezcla de tamaños, los anillos se difuminan y solo queda la aureola central blanquecina.
- Tamaño y color: el diámetro de la corona es inversamente proporcional al tamaño de las gotas. Gotas más pequeñas producen coronas más grandes y de colores más vivos. Gotas más grandes producen coronas más pequeñas y difusas.
La diferencia fundamental con el halo lunar es el mecanismo: la corona se produce por difracción (ondas de luz curvándose alrededor de gotas de agua), mientras que el halo se produce por refracción (luz atravesando cristales de hielo hexagonales). Además, la corona es mucho más pequeña (1-5° de radio) que el halo (22°).
La corona es esencialmente el mismo fenómeno que la corona solar, pero producida por la luz lunar, que es mucho menos intensa. Esto tiene la ventaja de que se puede observar cómodamente sin deslumbramiento.
¿Por qué es importante?
La corona lunar es un indicador meteorológico útil. Su presencia revela que hay nubes finas con gotas de agua (no cristales de hielo) a altitudes medias o bajas. Si la corona se encoge con el tiempo, indica que las gotas están creciendo, lo que puede presagiar precipitación. Si la corona se mantiene estable o se agranda, las nubes son finas y la precipitación es poco probable.
Desde el punto de vista de la física de nubes, la corona proporciona información sobre el tamaño de las gotas: midiendo el diámetro angular de los anillos se puede calcular el tamaño medio de las gotitas, un dato valioso para la microfísica de nubes.
Es también uno de los fenómenos ópticos nocturnos más accesibles para la observación amateur, ya que se produce con relativa frecuencia en noches de Luna llena o casi llena con nubes parciales.
Ejemplos
- Noche de Luna llena con altocúmulos: al mirar la Luna a través de una capa fina de altocúmulos se observa frecuentemente una aureola blanquecina rodeada de un anillo con colores iridiscentes. Es la corona lunar en su manifestación más común.
- Corona dinámica: cuando las nubes se mueven sobre la Luna, la corona cambia de tamaño y colores en tiempo real, porque diferentes partes de la nube tienen gotas de distinto tamaño. Es un espectáculo hipnótico de observar.
- Diferencia con el halo lunar: si el anillo alrededor de la Luna es grande (un palmo a brazo extendido, unos 22°) y se forma con nubes altas cirros, es un halo. Si es pequeño (pocos dedos de ancho) y se forma con nubes más bajas y finas, es una corona.