¿Qué es el frente ártico?
El frente ártico es una zona de transición atmosférica que separa el aire de origen ártico (formado sobre el océano Ártico, Groenlandia, Siberia o el norte de Canadá) del aire polar marítimo, que es frío pero considerablemente más templado. Este frente se sitúa habitualmente a latitudes altas, entre los 60° y 70°N, pero en determinadas configuraciones atmosféricas puede descender bruscamente hasta latitudes medias e incluso subtropicales.
Diferencia con el frente polar
Mientras que el frente polar separa aire polar de aire tropical y genera la mayoría de las borrascas de latitudes medias, el frente ártico marca un contraste térmico aún más extremo. Cuando ambos frentes descienden simultáneamente, la masa de aire ártico que queda al norte del frente polar se comporta como un embolsamiento de frío excepcional. El aire tras el frente ártico puede presentar temperaturas en superficie de −20 °C a −40 °C en origen.
Impacto en España y episodios extremos
Cuando el frente ártico desciende hasta la Península Ibérica, España experimenta las olas de frío más intensas de su registro climático. Estas irrupciones se asocian con la rotura del vórtice polar o con profundas vaguadas del jet stream. Las temperaturas caen hasta −10 °C o −20 °C en el interior peninsular, se producen nevadas generalizadas incluso a nivel del mar y las heladas alcanzan regiones costeras mediterráneas donde son excepcionales.
El frente ártico y el vórtice polar
El frente ártico está estrechamente ligado al vórtice polar estratosférico. Cuando el vórtice polar es fuerte y compacto, el aire ártico permanece confinado en altas latitudes. Cuando se debilita o se rompe (calentamiento súbito estratosférico), el frente ártico puede fragmentarse y desplazarse miles de kilómetros hacia el sur, provocando eventos de frío extremo en Europa, como el episodio de Filomena en enero de 2021.