¿Qué es intortus?
Intortus (del latín intortus, "retorcido" o "enmarañado") es una variedad de cirro clasificada por la Organización Meteorológica Mundial en la que los filamentos de hielo se presentan irregularmente curvados y entrelazados entre sí, formando un patrón aparentemente caótico sin dirección dominante. A diferencia del cirro fibratus, cuyos filamentos son rectos y paralelos, o del uncinus, con ganchos bien definidos, el intortus muestra un aspecto desordenado y turbulento.
Esta variedad se observa exclusivamente en cirros (Ci intortus), a altitudes de entre 6.000 y 12.000 metros. Los filamentos retorcidos están compuestos por cristales de hielo que sedimentan en un campo de viento complejo, con cizalladuras cambiantes en dirección y velocidad, lo que impide que adopten la forma lineal habitual de los cirros.
¿Cómo se forma?
El cirro intortus se forma cuando existe una cizalladura del viento irregular y turbulenta en la alta troposfera. En condiciones normales, los cristales de hielo que caen desde el nivel de generación del cirro lo hacen en un campo de viento relativamente uniforme, formando estelas rectas (fibratus) o curvadas regularmente (uncinus). Pero cuando el viento en diferentes capas cambia de dirección y velocidad de forma errática, los cristales caen a través de estas capas superpuestas con flujos distintos, describiendo trayectorias retorcidas que se reflejan en la forma visible de los filamentos.
Este patrón turbulento del viento en altura puede deberse a la proximidad de una corriente en chorro (jet stream), donde los gradientes de velocidad son muy intensos, o a la presencia de ondas de gravedad rompientes en la alta troposfera que generan mezcla turbulenta.
¿Por qué es importante?
Para el observador meteorológico, el cirro intortus es un indicador de turbulencia en niveles altos. Su presencia sugiere que existe cizalladura compleja del viento en la alta troposfera, lo cual tiene implicaciones tanto para la aviación (turbulencia en aire claro, CAT) como para la evolución sinóptica. En muchos casos, la observación de cirros intortus anticipa la llegada de perturbaciones en niveles altos asociadas a una vaguada o a un chorro subtropical.
En España, los cirros intortus se observan con cierta frecuencia cuando el chorro polar o el chorro subtropical se sitúan sobre la Península, especialmente en los meses de transición (otoño y primavera), cuando los contrastes térmicos en altura son más acusados y la cizalladura del viento alcanza valores elevados.