¿Qué son las nubes nacaradas?
Las nubes nacaradas son nubes estratosféricas polares (PSC, por sus siglas en inglés) que exhiben colores iridiscentes extraordinariamente brillantes, como los de la madreperla o el nácar, de ahí su nombre. Se forman a altitudes de 15 a 25 km, en la estratosfera, donde normalmente no existen nubes porque el aire es extremadamente seco.
Son uno de los fenómenos ópticos más raros y espectaculares de la atmósfera. Sus colores —rosas, verdes, azules y dorados— son mucho más intensos que los de las nubes iridiscentes normales y pueden iluminar el cielo cuando ya está oscuro a nivel del suelo.
¿Cómo se forman?
Para que se formen nubes nacaradas, se necesitan temperaturas extremadamente bajas en la estratosfera, por debajo de -78 °C. A estas temperaturas, los escasos rastros de vapor de agua y ácido nítrico en la estratosfera pueden condensarse en partículas diminutas y uniformes.
El tamaño uniforme de estas partículas (típicamente entre 1 y 10 micras) es la clave de sus colores brillantes. Cuando la luz solar incide sobre estas partículas, la difracción y la interferencia producen colores que dependen del ángulo de observación y del tamaño de las partículas, similar al efecto de un CD o una película de aceite sobre agua.
Su gran altitud hace que sigan iluminadas por el Sol mucho después de que este se haya puesto a nivel del suelo, brillando con colores intensos contra un cielo crepuscular oscuro.
Observación y relevancia en España
Las nubes nacaradas son típicas de latitudes polares y subpolares (Escandinavia, Islandia, Antártida), donde el vórtice polar estratosférico enfría la estratosfera lo suficiente. En España es extremadamente raro observarlas, aunque no imposible: en eventos de ondas de gravedad orográficas intensas (provocadas por grandes cadenas montañosas), el aire estratosférico puede enfriarse localmente lo suficiente para formar estas nubes.
Los Pirineos y, en menor medida, la Cordillera Cantábrica podrían generar ondas de gravedad que propicien su formación en inviernos particularmente fríos en la estratosfera. Sin embargo, los avistamientos documentados en la península ibérica son excepcionales.
Importancia medioambiental
Las nubes nacaradas no son solo un espectáculo visual: tienen un papel crucial en la destrucción de la capa de ozono. Su superficie proporciona el escenario donde los compuestos de cloro y bromo se activan químicamente, acelerando la destrucción del ozono estratosférico. El agujero de ozono antártico está directamente relacionado con la formación masiva de nubes estratosféricas polares durante el invierno austral.