¿Qué es la sequedad atmosférica?
La sequedad atmosférica describe una condición en la que el aire contiene una proporción muy baja de vapor de agua respecto a su capacidad máxima. Se manifiesta en valores de humedad relativa por debajo del 30%, puntos de rocío inferiores a 0 °C y una gran diferencia entre la temperatura del bulbo seco y el bulbo húmedo. La sequedad atmosférica puede ser crónica (climas áridos) o episódica (advección de masas de aire seco, subsidencia anticiclónica, efecto foehn).
Causas meteorológicas
La sequedad atmosférica se produce por varios mecanismos. La subsidencia anticiclónica comprime y calienta el aire descendente, alejándolo de la saturación: los grandes anticiclones generan extensas zonas de aire muy seco. El efecto foehn deseca el aire que desciende por la ladera de sotavento tras haber precipitado en barlovento. La advección continental trae aire seco desde zonas interiores o desérticas. En España, las situaciones de sur con viento de componente sahariana producen sequedad extrema, con humedades relativas que pueden caer por debajo del 10%.
Efectos sobre la salud y los incendios
La sequedad atmosférica extrema irrita las mucosas (garganta, nariz, ojos), reseca la piel, aumenta la electricidad estática y agrava enfermedades respiratorias. Para los incendios forestales es un factor crítico: con humedad relativa por debajo del 30% y viento, el riesgo de ignición y propagación se multiplica. En España, las situaciones de sequedad extrema asociadas a vientos de poniente o sur son responsables de los incendios más destructivos, especialmente en la costa mediterránea.
Medición y umbrales
La sequedad atmosférica se evalúa principalmente mediante la humedad relativa, el punto de rocío y la depresión del bulbo húmedo. AEMET emite avisos por temperaturas máximas extremas que suelen coincidir con sequedad atmosférica severa. Los índices de riesgo de incendio (FWI, Canadian Forest Fire Weather Index) incorporan la humedad relativa como variable fundamental. Humedades relativas por debajo del 20% se consideran extremas en la mayor parte del territorio español.