¿Qué es un ciclón tropical?
Un ciclón tropical es un sistema de baja presión organizado con circulación cerrada que se forma sobre aguas oceánicas cálidas. Es el término genérico que engloba depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes según la intensidad de sus vientos sostenidos.
¿Cómo se produce?
La formación de un ciclón tropical requiere varios ingredientes simultáneos: aguas oceánicas de más de 26 °C en una capa de al menos 50 m de profundidad, inestabilidad atmosférica, humedad abundante en la troposfera media, una perturbación preexistente (onda tropical, ZCIT) y escasa cizalladura del viento en altura.
El proceso comienza cuando el aire caliente y húmedo asciende masivamente sobre el océano cálido. Al condensarse, libera calor latente que calienta la columna de aire, reduciendo la presión en superficie y acelerando la convergencia de más aire húmedo. El efecto Coriolis imprime la rotación al sistema (antihoraria en el hemisferio norte, horaria en el sur). Este ciclo de retroalimentación positiva intensifica el sistema progresivamente.
La clasificación según vientos sostenidos es: depresión tropical (menos de 63 km/h), tormenta tropical (63-118 km/h) y huracán o tifón (más de 119 km/h). El nombre regional varía: huracán en el Atlántico, tifón en el Pacífico noroccidental y ciclón en el Índico y Pacífico sur.
¿Por qué es importante?
Los ciclones tropicales son los fenómenos meteorológicos más destructivos del planeta, causando miles de muertes y daños multimillonarios cada año. Aunque España no recibe ciclones tropicales directamente, los restos de ciclones atlánticos impactan la Península como borrascas extratropicales con lluvias intensas. Además, los medicanes del Mediterráneo comparten características con los ciclones tropicales y afectan las costas españolas.
Ejemplos prácticos
- Temporada atlántica: de junio a noviembre se forman una media de 14 tormentas con nombre, de las cuales 7 se convierten en huracanes. El pico de actividad es en septiembre.
- Restos en España: ciclones como Leslie (2018) y Kirk (2024) llegaron a la Península transformados, pero aún con lluvias torrenciales y vientos de más de 100 km/h.
- Señales de alerta: los centros meteorológicos nacionales (NHC, AEMET) emiten avisos con días de antelación. Consulta las trayectorias previstas en el mapa de Snowy.