¿Qué es una depresión tropical?
Una depresión tropical es un sistema de baja presión organizado sobre aguas tropicales cálidas, con circulación cerrada y vientos sostenidos inferiores a 63 km/h. Es la fase inicial de un ciclón tropical que puede intensificarse hasta convertirse en tormenta tropical o huracán si las condiciones atmosféricas y oceánicas son favorables.
¿Cómo funciona?
La depresión tropical se forma cuando un grupo de tormentas sobre el océano tropical se organiza alrededor de un centro de baja presión. Las aguas cálidas (más de 26 °C) proporcionan la energía mediante la evaporación. El vapor de agua asciende, condensa en altura y libera calor latente, que refuerza el ascenso y reduce aún más la presión en superficie.
Para que este sistema se organice, necesita varias condiciones: temperatura del mar superior a 26 °C en los primeros 50 metros de profundidad, suficiente distancia del ecuador (al menos 5° de latitud, para que el efecto Coriolis pueda organizar la rotación), cizalladura vertical del viento débil y humedad abundante en la troposfera media.
Cuando las tormentas se organizan y desarrollan una circulación cerrada con vientos sostenidos de hasta 62 km/h, se clasifica como depresión tropical y recibe un número. Si los vientos alcanzan 63 km/h, se reclasifica como tormenta tropical y recibe un nombre. Si superan 119 km/h, se convierte en huracán (o tifón, según la cuenca oceánica).
La depresión tropical es la fase más vulnerable del sistema: muchas depresiones se disipan antes de intensificarse, porque la cizalladura las desarticula o se desplazan sobre aguas más frías.
¿Por qué es importante?
Aunque España no se encuentra en la trayectoria habitual de ciclones tropicales, los restos de depresiones y tormentas tropicales atlánticas pueden afectar a Canarias y, ocasionalmente, a la Península. Estos sistemas aportan cantidades extraordinarias de humedad que pueden generar lluvias muy intensas.
En octubre de 2005, el huracán Vince tocó tierra en Huelva como depresión tropical, un evento extremadamente inusual. En 2020, la tormenta tropical Alpha impactó en Portugal. El cambio climático y el calentamiento del Atlántico oriental están aumentando la frecuencia de estos eventos cerca de la región ibérica.
A nivel global, las depresiones tropicales son precursoras de los fenómenos meteorológicos más destructivos del planeta: los huracanes. Su seguimiento y predicción son cruciales para la protección civil en las regiones tropicales.
Ejemplos prácticos
- Canarias: las islas pueden verse afectadas por depresiones tropicales que se forman frente a la costa africana. El calor oceánico del Atlántico subtropical oriental ha aumentado en las últimas décadas.
- Humedad tropical en la Península: los restos de sistemas tropicales atlánticos pueden inyectar enormes cantidades de humedad sobre la Península, intensificando las lluvias asociadas a borrascas o DANAs.
- Clasificación de ciclones: depresión tropical (< 63 km/h) → tormenta tropical (63-118 km/h) → huracán categoría 1-5 (> 119 km/h). La escala Saffir-Simpson clasifica los huracanes por la velocidad del viento.
- Temporada de huracanes: en el Atlántico norte, la temporada oficial va del 1 de junio al 30 de noviembre, con el pico de actividad entre agosto y octubre.