¿Qué es el granizo gigante?
El granizo gigante es la forma más extrema de precipitación sólida: piedras de hielo de 5 cm o más de diámetro que caen de tormentas severas con gran desarrollo vertical. A partir de este tamaño (comparable a una pelota de golf), el granizo causa daños significativos en todo lo que golpea. Los casos más extremos documentados superan los 15 cm de diámetro, con pesos de más de 1 kg, cayendo a velocidades terminales superiores a 150 km/h.
En España, la Depresión del Ebro y el litoral mediterráneo son las zonas más castigadas por granizadas severas. El granizo gigante es responsable de pérdidas agrícolas de cientos de millones de euros anuales y supone un peligro directo para la vida humana. El caso más extremo reciente en España se registró en la pedregada del 30 de agosto de 2022 en La Bisbal de l'Empordà (Girona), con piedras de hasta 12 cm.
¿Cómo se forma?
El granizo gigante se forma en supercélulas y tormentas multicelulares con corrientes ascendentes muy potentes (superiores a 30-50 m/s). Un embrión de hielo (gota congelada o partícula de graupel) es atrapado en la corriente ascendente y recirculado repetidamente entre zonas de agua sobreenfriada y zonas de hielo, acumulando capas sucesivas de hielo claro y hielo opaco.
Cuanto más fuerte es la corriente ascendente, más tiempo puede sostener la piedra de hielo contra la gravedad, permitiendo que crezca más. Una piedra de 5 cm necesita corrientes ascendentes de al menos 30 m/s; una de 10 cm requiere corrientes superiores a 50 m/s. Cuando el peso supera la capacidad de sustentación de la corriente, la piedra cae a gran velocidad.
La estructura interna del granizo gigante muestra capas concéntricas alternantes de hielo transparente (crecimiento húmedo, lento) y hielo blanco opaco (crecimiento seco, rápido con burbujas de aire atrapadas), revelando los múltiples ciclos de recirculación dentro de la tormenta.
¿Por qué es importante?
El granizo gigante es una de las amenazas meteorológicas más destructivas en España. Los daños agrícolas (frutales, viñedos, hortalizas) pueden devastar campañas enteras. Los vehículos sufren abolladuras masivas, cristales rotos y siniestros totales. Los tejados, claraboyas y paneles solares se rompen. Lo más grave es el riesgo para las personas: piedras de más de 5 cm pueden causar lesiones graves o incluso la muerte por impacto directo.
La predicción del tamaño del granizo es uno de los mayores retos de la meteorología operativa. Aunque los modelos pueden identificar entornos favorables (alta CAPE, fuerte cizalladura, corrientes ascendentes potentes), la predicción exacta del tamaño en un punto concreto sigue siendo difícil. Las redes de detección por radar de doble polarización están mejorando la estimación en tiempo real.